Acá, es inevitable no recordarte, acá es inevitable no llorarte.
Era medio día, hermoso sábado de verano del 16 de Agosto de 2008, entraba a la ducha, en una hora iría a trabajar. La noche anterior había salido de birras con mis amigos. Todo era perfecto.
Suena el teléfono mientras abro la ducha, no le llegue, pero sorpresivamente había un mensaje, decía: “José, es Patricia Escalona llámame. Urgente”
Lo primero que pensé fue: pero ¡Qué gafa! ¡Claro qué sé quien es Patricia! Lo segundo: ¡Coño! ¿Qué paso? Y así miles de pensamientos desfilaron por mi mente.
No tuve que esperar mucho cuando el teléfono volvió a sonar, era ella, era Patricia.
Yo: ¡Aló!
Patri: ¿Jo?
Yo: Aja ¿Qué paso?
Patri: Mataron a Gregorio
Yo: ¿Tu me estas jodiendo?
Patri: ¡No! Lo mataron.
Lo único que recuerdo después de eso es un llanto imparable, no lo podía creer, no sabíamos el por qué, no sabíamos razones, no sabíamos nada, sólo que ya no estabas, todo había pasado la noche anterior.
De vuelta en la ducha no sabía si era el agua de la regadera o mis lágrimas las que corrían por mi rostro. Pocas veces en mi vida he llorado tanto como ese día.
La muerte había tocado a mi puerta, embistió sobre mi, sin señales, sólo llegó, y así como a ti, me clavó un cuchillo en el corazón.
La muerte había sido muy benévola anteriormente, rondaba y había avisado. Contigo, no fue así. Es como recibi la noticia.
Te extraño amigo. Extraño los atajaperros que teníamos, extraño nuestras conversas, extraño nuestras confidencias, extraño estar celoso de ti por querer saber quien era numero uno, extraño tomar contigo y que te burles de mi porque no tomo como un vikingo, me emborracho en las primeras copas, si supieras que mi hígado ahora soporta más alcohol. Extraño que me preguntes: “¿Cuándo te harás un tatuaje?” Y yo responda: “¡Taj loco! Esa vaina duele” Y si me vieras ahora, tengo dos y un negocio, he cambiado, y como dice Mercedes Sosa en su canción:
“Cambia, todo cambia,
y así como todo cambia
que yo cambie no es extraño
pero no cambia mi amor
por mas lejos que te encuentres”
Simplemente te extraño por la persona que fuiste, por la compañía y apoyo que me diste. Tu único error es no haber sido 100% auténtico, eso te hubiese salvado. Un solo error cometiste y te costo caro, mas me enseñó que ser auténtico es el único camino que yo he de seguir. Aprendizaje duro y doloroso que me diste.
Seguro que donde estés, estarás mejor, serás quien debes de ser, seguro habrá cascaditas de vino y ríos de whisky.
Acá, es inevitable no recordarte, acá es inevitable no llorarte.
Todavía a veces pienso que todo esto es una mala broma, que algún día entraras por esa puerta, y aunque dicen que la esperanza es lo último que se pierde, sé que en este mundo ya no te veré.
Erámos tres y quedamos dos, pero así como todo cambia, mi amor por ti no cambia por más lejos que te encuentres.
José







Cuando un amigo se nos muere, se muere alguien que nos sueña y cuando alguien que nos sueña se muere, nos morimos un poco nosotros mismos. No hay palabras suficientes para consolar un dolor así, solo quizás la certeza de que algún día nos encontraremos con todos esos amores que se mudan de este mundo antes que nosotros. Bueno, mejor dicho, con todas esas personas especiales en nuestras vidas, porque el amor nunca se muda, siempre se queda con nosotros.
Hay un pasaje de un libro de J.J Benitez que habla sobre la magia de la amistad. Si gustas puedes leerlo aquí: http://es.scribd.com/doc/52281787/Benitez-J-J-Magica-Fe Es de la página 70 a la 77.
Saludos y que estés bien.